Archivo de la categoría: Personales

Tarot: una ayuda para el crecimiento interior.

La incógnita del futuro siempre ha significado un gran desafío para la humanidad. Desde los tiempos más remotos se ha intentado escudriñar en los misterios del porvenir a través de los más diversos métodos. Chamanes, druidas, oráculos, sumos sacerdotes, profetas, magos y visionarios se han atrevido a creer que son capaces de poder descorrer el velo del futuro. En todas la épocas, en todos los lugares habitados, en todas las culturas. Sigue leyendo

Cuando me encontré con la realeza británica…

Cuando era escolar ya consideraba que el inglés era importante para el desarrollo futuro de un médico, pues a temprana edad había perfectamente definido mi interés por abrazar esta profesión. Y solicité a mis padres que me matricularan en el Instituto Chileno Británico de Cultura en Santiago. Prefería ese inglés bien hablado, correctamente pronunciado, con giros idiomáticos elegantes y poéticos…claro que hasta ese momento no conocía tales detalles, pero después los confirmé satisfactoriamente y con mucho agrado. Y siempre fui más britanófilo que pro-yankee, tal vez por la admiración declarada por la cultura europea. Sigue leyendo

Médicos extranjeros en Chile: lo que es justo, es justo.

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Chile se ha transformado en un mercado atractivo para médicos extranjeros, especialmente provenientes de países latinoamericanos con los cuales Chile mantiene ciertos convenios internacionales de educación, como es el caso de Ecuador, Colombia y Uruguay. Hasta ahí, todo bien. Y, de hecho, han llegado al país varios miles de ellos, por ejemplo de Ecuador que se estima un número de 3.500.

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Comelibros 2016.

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Como todos los años, corresponde dar cuenta de las lecturas efectuadas en el periodo. Me gusta, porque mantiene al día la memoria de los libros que llenaron mis horas de esparcimiento y refresca los recuerdos de los que me parecieron los mejores.

Comenzó el año con La Cena Secreta, de Javier Serra, interesante análisis del cenáculo de Milán, no exento de intriga y misterio. Me gustó. Vino después el interés de develar personalmente un mito y ataqué las famosas Cincuenta Sombras de Gray, de E. L. James, deseoso de conocer las razones de tanto revuelo. Me desilusionó. Demasiado sexo, el marqués de Sade aparece como un aprendiz balbuceante al lado de este autor. Y un final previsible, otro habría sido absurdo. Me sumergí en Las Cuevas de Perigord de Marten Walker, para apaciguar la líbido, disfrutando este entretenido relato que explica, noveladamente, el origen de las cavernas paleolíticas del sur de Francia y sus pinturas rupestres. En marzo fue El Verbo Kaifman, de Francisco Ortega, en el cual un buen tema es capaz de terminar en lo fantástico más allá de lo creíble. La Verdad de las Mentiras, de Mario Vargas Llosa me reconfortó con el placer de leer a este Premio Nóbel una vez más. Demoré un poco en digerir El Origen de las Especies y la Selección Natural de Charles Darwin, en versión de e-book, pero fue una deuda que tenía con él que dejé saldada. Un librito que compré en Granada en el 2002 y que tenía pendiente, fue la siguiente elección, obviamente Cuentos de la Alhambra de Washington Irving. Seguí con Fin de Fiesta de Beatriz Guido y a mediados de agosto leí, al fin, a Nicolás Machiavello y su genial El Príncipe, que resultó menos truculento que lo esperado, dada la mala fama de este autor renacentista. Los consejos que da al gobernante, supuestamente a César Borgia, son lógicos bajo el contexto medieval de esos años.  Interesantes aventuras en oriente, con reminiscencias de Sandokán, en El Halcón de Siam de Axel Aylwen, seguido de El Turista Accidental de Anne Tyler. Estuve de viaje por Italia y un crucero por islas griegas, con Efeso en Turquía y volví con ganas de leer algo liviano, encontrando en la relectura de El Conde de Montecristo de A. Dumas, una vuelta a los años juveniles. Para mi cumpleaños me regalaron Sonata del Olvido, el último de Roberto Ampuero, que quise despachar de inmediato. Me entretienen mucho los libros de Roberto. Y para terminar, con una colita para enero, Educación Sentimental de Gustave Flaubert, un poco pesado, muy de época y muy parisiense de mediados del siglo XIX. Pero, en fin, también es necesario leer a los clásicos de vez en cuando.

Eso es todo a-a-a-amigos. Hasta fin de año

 

 

ARRIENDO DEPARTAMENTOS EQUIPADOS EN TEMUCO.

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Departamentos estudio para una pareja o persona sola, completamente equipados, edificio nuevo, muy central a sólo 4 cuadras de Plaza Aníbal Pinto (Plaza de Armas) y de los principales bancos y centros comerciales, se arrienda por semanas, meses o año.

Ideal para estudiantes universitarios, ejecutivos en estadías cortas en la ciudad y que trabajen en el centro, personal militar (a 300 metros de Regimiento Tucapel), visitantes extranjeros que deseen estar al menos una semana, becarios en periodos de perfeccionamiento en universidades locales, etc.

depto1Se entregan equipados y listos para ser ocupados. Hermosa vista al oriente con los volcanes Llaima , Lonquimay y Tolhuaca al frente.  Movilización pública en la esquina. Restaurante, frutería y minimarket a 100 metros.
Canon mensual 360.000 pesos chilenos. Estadías más cortas de tres meses, canon a convenir. El canon  incluye Gastos Comunes, TV Cable VTR, Wi Fi , luz, agua y gas.

Arrienda directamente su dueño, sin intermediarios.

Contacto:

Ciro Calderón, e mail: cicalmo@gmail.com

Celular: 994431321,

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Myconos, un botón blanco en el azul del Egeo.

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Isla de Myconos, te miro desde una cubierta de popa del crucero y el reflejo del sol en tus encaladas viviendas y edificios forma un abanico resplandeciente que contrasta con la rudeza de tu natural paisaje. La sequedad de tu suelo es un testimonio brutal de tu pasado volcánico, como muchas de tus hermanas de las  islas Cícladas. Sigue leyendo

El “medio pollo”.

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Esta expresión, tan común en nuestro lenguaje cotidiano, se refiere nada más ni nada menos que a hacer un trabajo remunerado que le corresponde a otro, por la mitad del honorario. Esta forma de hacer las cosas fue frecuente en mis años de juventud como interno de medicina. Había que ganarse algunos pesitos para los gastos inherentes a la vida de un sujeto ya mayor, 23 años, pero dependiente aún de la tutela paterna. No era posible estar pidiendo dinero a mamá o papá para ir al cine con la polola o salir a pasear los fines de semana que dejaba libre el estudio.  De ninguna manera. Y ahí uno recurría a los amigos. Sigue leyendo