Liverpool, no solamente Beatles.

¿Quién no ha oído hablar alguna vez de Liverpool? Claro, su nombre lleva dos sellos inconfundibles  de gran arraigo popular : los Beatles y el Liverpool Football Club, los “reds” del Anfield, permanentes animadores de  la Premier League en Inglaterra. Y nada más que decir de los 4 de Liverpool, los que cambiaron la forma de escuchar la música popular, los más genuinos representantes de la “contracultura de los años 60”, quienes, hasta hoy, son idolatrados por sus fans y los herederos de aquéllos y millones de otros venidos después que han vibrado con su música e historia. Los Beatles forman parte del Olympo de la música popular, probablemente una de las más destacadas de sus figuras. Pero Liverpool es una ciudad que sorprende más allá de quienes le han dado fama.  Ella misma tiene pergaminos que la engrandecen. Gran puerto británico en el estuario del río Mersey que lo conecta con el Mar de Irlanda. A principios del siglo XIX se estima que el 40 % del comercio mundial pasaba por sus instalaciones, y a mediados de siglo unos 30.000 barcos entraban cada año a sus 25 hectáreas de cómodas dársenas. En 1830 se unió con Manchester por vía férrea siendo el primer tramo de ferrocarril en Inglaterra. Un punto algo oscuro en su historia es la “trata de esclavos”, principal actividad que hizo grande la riqueza de Liverpool en el siglo XVIII.

Nada más llegar a la estación ferroviaria de Liverpool Central nos encontramos con el símbolo de la ciudad: el Liverbird, ave mitológica que identifica a la ciudad y aparece en casi todos los escudos e insignias de organizaciones más diversas. Se remonta muy atrás en la historia sin que haya una explicación muy clara sobre su verdadero origen. Se parecen a un cormorán y puede haber derivado del águila del escudo de Juan Sin Tierra que fundó Liverpool, por allá por 1207, con una rama de retamo en el pico, símbolo de los Plantagenet. Los dos ejemplares más conocidos se encuentran sobre las torres del Royal Liver Building, uno de los primeros edificios de hormigón construido en el mundo y con sus 90 metros de altura fue el edificio más alto de Europa hasta 1934 y el más alto del Reino Unido hasta 1961. Creados por Carl Bernard Bartels, el macho, llamado Berthie, mira hacia el estuario, desafiando a los que se aproximan por las aguas, y Bella, la hembra, mira hacia la ciudad en forma protectora.

Pero el mayor ícono de esta ciudad es, sin dudas, Los Beatles. Mucho de sus circuitos y lugares de culto para beatlemaníacos forman parte de la actividad turística clásica. En la remodelada y notable expla

nada portuaria, con museos y amplios paseos, encontramos a los 4 muchachos con su estampa clásica. Lugar de fotos imperdibles y obligadas.  Y en el Albert Dock, extraordinario trabajo cívico para reciclar las viejas instalaciones portuarias, la atracción Beatles Story nos lleva de la mano por la vida de estos notables muchachos con recreaciones vívidas de la Cavern y miles de recuerdos testimoniales de sus comienzos y mejores momentos. Emocionante. Después tuvimos ocasión de visitar personalmente algunas locaciones típicas de sus vidas, como la maternidad donde nació John Lennon , la Escuela de Música donde estudiaron casi todos, menos Ringo, la verdadera Cavern, para tomar una cerveza escuchando música en vivo y pasar un rato agradable en el pub Philarmonic, donde Lennon tomaba sus cervezas en salones donde alguna vez tocaron Brahms y Liszt.

Las dos iglesias merecen especial atención: la católica, moderna, enorme, vanguardista, y la anglicana, clásica, gigantesca, impresionante. El Museo Marítimo es también

muy interesante, especialmente esa sección dedicada al Titanic. Igualmente, correspondió la ineludible visita al monolito en recuerdo del Mimosa, el primer barco que trajera a los inmigrantes galeses al Chubut a mediados del siglo XIX.

Qué mejor que terminar la visita con un buen paseo fluvial por el río Mersey recorriendo un importante trayecto de grandes vistas a la ciudad  escuchando aquella canción de Gerry & The Pacemakers de 1960, verdadero himno del lugar (https://www.youtube.com/watch?v=08083BNaYcA), recalando en Birkenhead, Para relajarse, tomar bellas fotografías y pasar un muy buen rato.  

Y ahora a cantar otro himno, también de Gerry y sus PM (You´ll never walk alone) (https://www.youtube.com/watch?v=OV5_LQArLa0) mientras esperamos que Liverpool FC salga a la cancha del Anfield…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Despidámosnos ahora de Bella y Berthie degustando un buen fish and chips en el Albert Dock.

 

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