E-books: no hay excusas para no leer.

ebookDesde que era un adolescente me preguntaba por qué no había libros importantes que vinieran en un formato fácilmente asequible para jóvenes con recursos limitados. Veía que siempre se privilegiaba los grandes volúmenes lujosamente empastados, en cuero o tela, pesados y más propios para estar decorando bibliotecas que para leer con soltura. Cuando veía alguno de estos libros, me asustaba el tamaño y ya me acobardaba para iniciar su abordaje. Ni qué decir de El Quijote, que se nos hacía leer en 5° Año de Humanidades (hoy 3° Medio). O La Guerra y la Paz, de Tolstoi, verdaderos ladrillos pesados.  Admiré, en consecuencia, unos libritos españoles que nos vendían en el colegio a muy bajo precio y que relataban aventuras interesantes. Como eran chicos, se podían llevar en el bolsillo a cualquier parte. En esa época también había unas ediciones muy cuidadas de libros en papel biblia, muy fino, y en tamaño enano. Pero más que para leer, eran curiosidades literarias, caras y de letra muy pequeña, como para colocarlas debajo de una lupa para saber su contenido.Por lo tanto, fuera de nuestro precario alcance.

Las posibilidades se abrieron cuando las editoriales empezaron la guerra de las ediciones de bolsillo. Muchas aventuras, episodios entretenidos que llenaron horas y horas de nuestros tiempos juveniles, en temas diversos como de guerra, del oeste, espionaje, del espacio… Autores como Marcial Lafuente Estefanía y sus novelas del farwest o Clark Carrados, en las del espacio, son nombres que se me vienen ahora a la mente como los más leídos. Esta serie del espacio fue una de mis colecciones preferidas. Se Acaba la Elíptica o Peste de Plata, son títulos que todavía recuerdo después de 55 años. Eran las películas de la época, nuestra imaginación hacía las imágenes que ilustraban esas historias que se leían en unas dos horas y reemplazaban una ida al cine. Y tenían la virtud de poder intercambiarlas por unos pocos pesos en casas especializadas de libros de viejo, ubicadas de preferencia en la calle San Diego, o con amigos que tuvieran nuestras mismas inclinaciones bibliófilas.

Después aparecieron las ediciones en rústica. Los mismos libros de empaste de lujo o duro en ediciones de papel con tapas blandas. Fue una suerte de popularización de la literatura, que aún hoy es bastante demandada, por su menor costo y transportabilidad. Pero aún así resultan algo incómodas de leer, ya fuera porque el empaste de baja calidad falla y se abren o por su tamaño, que igual abultan y pesan en un equipaje de viaje o apenas caben en un bolsillo de abrigo. Recientemente descubrí una editorial española que dio en el clavo. Lo más cercano a la comodidad más absoluta de un texto en papel que tuviera entre mis manos. Los Librinos de ediciones B del Grupo Z. Ideales para ir de viaje. Sólido empaste con tapa dura, letra fácilmente legible, cuidada presentación. Me devoré con soltura la trilogía de Roma de Santiago Posteguillo (Africanus). Pero su costo en Chile no es diferente de aquél de las ediciones tradicionales. Eso lo hace menos atractivo y la llegada de nuevos títulos ha sido, también, limitada. Consultando Internet me doy cuenta que esta editorial ha editado, hasta la fecha, practicamente todo lo actual en este formato.

Pero la realización plena de mis inquietudes juveniles se ha visto solucionada en este siglo XXI.  Los Ebooks que se pueden leer en el celular. Y hay una gran variedad de clásicos completamente gratis. Siempre es grato leer o releer a algún autor destacado de siglos anteriores, que generaron movimientos literarios nuevos o fueron rupturistas con lo imperante de la época. Muchos que ganaron premios Novel, otros que nunca leímos en su momento. Y las paginitas del celular son pequeñas, no cansan, no asusta el tamaño de la obra, no se necesita luz ambiente para leer, no molesta el vaivén de un vehículo ni hace falta mucho espacio para ubicarse. Ya he leído varios de esta forma. Y permite estar leyendo simultáneamente diferentes textos, por ejemplo uno más técnico o científico, junto a uno de aventuras y a un ensayo contemporáneo. Depende del momento de nuestro ánimo que conectemos con alguno de ellos. Yo estoy utilizando Aldiko, que los va presentando en un anaquel que simula una biblioteca personal, que tiene una gama interesante de textos gratuitos y muchos best sellers con pago a bajo costo. Los más actuales van costando más, pero salen un 50 % más económicos que los adquiridos en las librerías.

Ya no hay excusa para no leer. Si tienes un celular inteligente (smartphone) con conexión a Internet, ya tienes una biblioteca completa y privada. Sólo tienes que estirar la mano (apretar un botón) y extraer el libro que deseas leer. Siempre aparecerá en la página que lo dejaste anteriormente y podrás releer lo anterior o anticiparte para saber el final (cosa no recomendada en libros de misterio o policiales).

¿Leíste El Conde de Montecristo de Alejandro Dumas? ¿O las historias de Sherlock Holmes de A. Conan Doyle? ¿Te perdiste esta emoción de la juventud? Ahora es el momento que tienes de llenar este vacío. Y gratis. Apreta ya ese botón….

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