¿Santiago? en 100 palabras.

Acabo de revisar los 12 finalistas de este concurso literario tan original que desde hace varios años se realiza en nuestro país organizada por la agencia Plagio.  Sin lugar a dudas que hay escritos muy originales y sorprendentes. Pero me llama la atención que no guardan relación con Santiago y la ciudad sólo se adivina en 4 de ellos. Esto puede resultar algo decepcionante para quienes se esfuerzan por crear un texto competitivo teniendo a la ciudad de Santiago por telón de fondo. Entiendo que a veces la relación pueda ser sutil y esbozada entre líneas, pero definitivamente debiera estar vinculada con la ciudad que se pretende destacar. En este caso, la capital de Chile. Me parece que cuatro de ellos son interesantes, surrealistas e ingeniosos, pero no tienen nada que ver con Santiago. Quizás sus autores resultaran ser santiaguinos, aunque no se desprenda de los textos y esa pudiera ser la única vinculación con la ciudad.

Me atreví a colaborar con este torneo literario y presenté dos textos absolutamente vinculados con la realidad santiaguina, uno con una experiencia verídica vivida en el metro y otra más imaginativa, pero que seguramente ha tenido alguna figura semejante en las calles del centro de la capital. Las presento aquí como una manera de hacerlas públicas y poder recibir, quizás,  algún retorno vinculado con este concurso.

ASI NADIE GANA.

Corrí. Apenas logré subir en ese tren del Metro Moneda ¡Uf! Necesitaba llegar puntual. Me relajé. Pero en Baquedano, la Garra Blanca hizo aparición, vociferando canciones soeces, molestando a pasajeras, prendiendo cigarrillos y bebiendo cerveza. Un absurdo caos. En Los Leones, después que carabineros lograra desalojar a los barristas, no sin resistencia de los más exaltados, pudimos respirar aliviados, aunque perdí mi entrevista de trabajo, que acepté con la resignada impotencia del atropellado inocente. Pero la vida siempre devuelve una mano cuando la paciencia adorna un corazón sereno. La revancha fue mi dulce postre esa noche. Colo Colo había perdido.

BARBA BLANCA.

Huérfanos esquina de Ahumada, tarde aquel 24 de Diciembre. Un cansado Pascuero recogía las monedas que había juntado fotografiándose con ruidosos niños. Ya nadie creía en él, pero aún capturaba la atención de los más pequeños. Vivía solo en un callejón, por Carmen. Remendaba aquel traje cada año para estar presentable en Navidad. Se ponía ya en marcha hacia su rincón cuando un rapazuelo se acercó y le dijo: Pascuero, tú siempre regalas y nadie te regala algo a ti. Toma mi regalo. Le entregó su manzana, quizás la cena de esa noche. Fue la inolvidable Navidad para Barba Blanca.

Quizás nos veamos en el siguiente concurso. Tomaré en cuenta que se puede escribir cualquier cosa. Basta que sea ingeniosa, aunque no tenga nada que ver con nuestra ciudad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s