República Dominicana: un paraíso, pero bastante terrenal…

Se han conocido en Chile unos casos de cólera contraída durante vacaciones en la República Dominicana. A muchos puede parecerle raro esto. La información turística, las fotos y los paisajes mostrados por doquier no sugieren precisamente riesgos de contraer cólera u otras infecciones graves en ese pais. La verdad es muy diferente.Uno llega generalmente al aeropuerto de Punta Cana. Este terminal aéreo es privado y fue construido por Julio Iglesias y Oscar de la Renta para servir a sus propiedades de la zona, muy exclusivas y grandiosas. Más tarde, al desarrollarse la zona hotelera, debe ser arrendado por los diferentes usuarios. El puerto aéreo es sencillo, una gran palapa alberga las oficinas y despachos, inmigración y aduanas. Luego, transportes especiales llevan a los miles de turistas hacia los hoteles que han seleccionado para sus vacaciones. Al llegar, traspasan las puertas de un mundo de fantasía, a modo del ropero de Narnia, pero en versión tropical.  Y allí se alienan entre palmeras, mar turquesa, coco-locos, bikinis y topless de todas formas y tamaños, comida en exceso y ocio. Algunos nadan o hacen deportes acuáticos, pero la mayoría sólo se achicharra al sol, toma fotografías a las turistas europeas sin ropas y engorda. Porque una de las atracciones de estos hoteles, sin duda, es la abundante comida a toda hora.

Estar en estos grandes hoteles de Punta Cana es igual a estar en cualquier otra parte. Son todos iguales. Da lo mismo estar en Brasil, México, Cuba o en cualquier resort semejante. Sólo varían las horas de vuelo. Y lo que se desembolsa para estar allí. Pero ¿se conoce algo de lo que está detrás del hotel?¿Hay interés por explorar el país mismo? Creo que no. Tal vez la excepción sea México, donde su cultura te atrae como imán ineludible y no importa perder dos días de resort (para mí es ganar) al ir a conocer lugares de valor arqueológico incalculable, donde la historia misma de la conquista americana se transparenta en cada piedra.

Estuve dos semanas en República Dominicana, una de ellas en Punta Cana y otra en Juan Dolio, cerca de Santo Domingo. Eso me permitió salir de Narnia y explorar la cultura dominicana, sus raíces taínas, ver la realidad de un país pobre, pero muy digno. Muchas de las obras públicas y bellos edificios son de la época de Trujillo. Después, poco parece haberse avanzado. Los millones de dólares que deja el turismo no quedan en el pueblo dominicano, eso es evidente. Recuerdo haber viajado desde P. Cana a Juan Dolio un atardecer. Son tres horas de viaje a través del país. Pasamos por pueblos sencillos, mucha moto, mucha gente en las calles por el calor, negocios pueblerinos y de aspecto rural aún en ciudades grandes. Oscuro, en las poblaciones se notaba que había luz de lámparas de combustión, no eléctrica. Pensé que había habido un apagón en esos momentos, pero el chofer de la van me confidenció que así era todos los días, ya que R. Dominicana no contaba con centrales hidroeléctricas y las termoeléctricas a petróleo eran un alto costo para el país. Debían racionalizar la electricidad y la luz se cortaba a las 10 de la noche. Sólo quedaban generadores particulares en hospitales y algunas dependencias públicas. Por supuesto que los grandes hoteles cuentan con ellos.

La higiene ambiental general no es buena. Es un riesgo comer cualquier cosa por ahí o beber agua no envasada. Los resorts tienen plantas de purificación de agua, por lo que no hay peligro en ellos. Pero no hay que arriesgarse en la ciudad. Sería interesante conocer el resultado de la encuesta epidemiológica de aquellos tres turistas chilenos para saber si bebieron o comieron fuera de los grandes hoteles.  Hay gran influencia haitiana, por la vecindad, con numerosos vendedores de esta nacionalidad que se prodigan en mostrar sus pinturas o artesanías de madera. Demás está comentar cuál es la situación de Haití. Allá el cólera es endémico.

El principal atractivo de República Dominicana es su gente, sin temor a equivocarse. Un pueblo alegre, cálido y sincero. Viven con muy buena disposición su condición de pobreza y no acosan a los turistas. Saben que seguirán llegando demasiados y que habrá para todos oportunidad de atenderlos y ofrecerles souvenirs. El mercado de Santo Domingo es un lugar colorido y lleno de gente, pero seguro.

Creo que ya no volveré al Caribe. No vale la pena. En Brasil o Uruguay hay innumerables lugares iguales para disfrutar de mar cálido, comida abundante y barata, paseos interesantes y gentes afectuosas. Está más cerca y resulta mucho más económico el viaje. Total, los resorts son iguales en todas partes.


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2 Respuestas a “República Dominicana: un paraíso, pero bastante terrenal…

  1. peroooooooo dominicana es mas lindo que chile oseaaaaaaaaaa pero yo soy chilena

  2. jajjaa esta señora o señor no sabe mucho de lo que esta hablando yo soy no soy de dominicana y he visitado a dominicana sus resort y sus pueblos y no es como dices, perdón si te contradigo pero la verdad es que para hablar debemos conocer bien.

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