Colesterol: ¡Qué mala fama te acompaña!

Esta molécula, que forma parte de nuestro organismo, ha sido bastante vilipendiada. Se la culpa de numerosos accidentes vasculares, como el infarto cerebral y del miocardio, de la pérdida de la memoria, del deterioro de la función intelectual, del envejecimiento. Si bien es cierto que algo hay de todo eso, pues tiene un indudable rol en dichos eventos, no todo es tan malo con el colesterol. Conviene conocer también algunas de sus bondades.

Sólo un porcentaje muy bajo del colesterol circulante ingresa al cuerpo a través de la digestión en el intestino delgado. Casi todo es sintetizado en el hígado siguiendo una vía metabólica cuyas variaciones están determinadas genéticamente en cada individuo. De ahí que las dietas libres en colesterol no resulten tan efectivas para reducir cifras elevadas en la sangre de estos lípidos fundamentales. Son apenas una ayuda, un complemento de refuerzo para una terapia medicamentosa específica.

La célula del hígado (hepatocito) toma como materia prima a las moléculas de acetil Coenzima A, que se han formado desde el metabolismo de los Hidratos de Carbono (glucosa) para llegar a una estructura básica formada por un núcleo esterólico. De esta manera el hígado transforma en materia grasa los excedentes de energía procedentes de los azúcares. Por eso comer mucho pan engorda.

La molécula básica creada por el hígado, de la cual surgirá el colesterol, resulta indispensable para la síntesis ulterior de las hormonas de la corteza suprarrenal, cortisol y otros glucocorticoides, hormonas femeninas, como estrógenos y progesterona, y para la masculina, la testosterona. Las paredes de todas las células del organismo se mantienen integras gracias al colesterol y a los fosfolípidos estructurales. Sin ellos la arquitectura de nuestro cuerpo se desintegraría. El colesterol contribuye a impermeabilizar la piel, evitando la deshidratación, fortaleciendo las capas superficiales de la epidermis. También el colesterol dará origen a los ácidos biliares, componentes esenciales de la bilis, indispensables para digerir las grasas en el intestino. Es el precursor de la vitamina D, que calcifica el esqueleto y resulata indispensable para los receptores de serotonina por la células cerebrales, que activan la lucidez y alerta. Tiene propiedades antioxidantes y reductora de radicales libres, responsables del envejecimiento celular.

El colesterol circula ligado a otras sustancias que permiten su solubilidad en un medio acuoso como es la sangre. Se llaman lipoproteínas, que también son fabricadas por el hígado. El destino de estos complejos colesterol-lipoproteína es diverso, pero algunas tienen más afinidad por las paredes internas de los vasos sanguíneos (arterias) y esa es la razón por la cual se las corelaciona con la arterioesclerosis.

Veamos cuáles son y por qué se las denomina de esa manera, con siglas que tienen un aire de misterio para aquellos no iniciados en estas materias. HDL, LDL, VLDL se refiere a la diferente velocidad que tienen de sedimentar, debido a su peso molecular. Las lipoproteínas de alta densidad (HDL) tienden a remover el colesterol desde los depósitos en los tejidos, por eso se les atribuye un papel protector contra la arteriosclerosis. En cambio las de baja densidad (LDL) resultan de mayor riesgo, ya que siendo ricas en colesterol lo van depositando en los tejidos, entre ellos en la capa interna de las arterias.

La arteriosclerosis es la consecuencia del depósito de cristales de colesterol en la capa más interna de una arteria, el endotelio vascular, creando una placa que va creciendo a medida que continúan los depósitos y llegando a estrechar y hasta bloquear el flujo de sangre, generando el infarto (necrosis = muerte) del tejido irrigado por esta arteria, al quedar sin oxígeno y nutrientes.

Las dietas ricas en grasas no saturadas, provenientes de carnes rojas, por ejemplo, el sedentarismo, la obesidad, la hipertensión, la diabetes, y particulamente, el tbaquismo, son los grandes enemigos de las arterias y levan irremediablemente a la arteriosclerosis, aumentando los depósitos de colesterol en las arterias y acelerando los procesos del envejecimiento normal, provocando accidentes graves, no pocas veces de consecuencias fatales. Cualquier medida personal destinada a controlar estos nocivos factores en forma efectiva, contribuirá a mejorar la calidad de vida y prolongar la existencia de manera más feliz, saludable y productiva.

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4 Respuestas a “Colesterol: ¡Qué mala fama te acompaña!

  1. Tengo el colesterol un poco alto me recomendaron cápsulas de aceite de pescado …son efectivas?.las estoy tomando,dos al día,está bien?.Me encanta su pagina es como indagar en un pequeña biblioteca.

  2. Gracias Karytam. No estoy convencido que sirvan para algo. Sí el jugo o zumo del pomelo rosado. Anda al artículo sobre eso, verás que es útil para bajar el colesterol.

  3. osea esta pogina no tiene nada de bno.. k xato!!!

  4. Beñy…tiene mucho de bueno para tu información..solo hay que saber leer.

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