Vacaciones con aire diferente: Bahía Manzano en Villa La Angostura.

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Apenas a 5 horas de nuestra casa en automóvil encontramos este hermoso lugar de vacaciones. Al menos para nosotros resultó ser una experiencia muy gratificante. Un bien logrado y cómodo hotel enclavado al fondo de una bahía natural del lago Nahuel Huapi, a 5 kilómetros del centro de Villa La Angostura. Desde el balcón de la habitación se abría una vista cinematográfica hacia el lago y la pequeña marina que albergaba grandes lanchas de pesca.

Este encantador y completo resort lo conseguimos a través de nuestra membresía en RCI. Que a su vez es consecuencia de nuestra inversión con Indalmo en Alto Mantagua. A mí estos intercambios me funcionan. Y he aprovechado satisfactoriamente sus bondades, tratando de ser consecuente con mis limitaciones, ya que tengo un plan en baja temporada. Pero siempre se puede sacar ventajas de ella, especialmente si se planifica con tiempo y uno no se pone demasiado exigente con las ubicaciones de los complejos a postular, en particular si uno desea viajar al extranjero. Ya lo planteaba en el posteo anterior sobre vacaciones en tiempo compartido (4 de Octubre).

Villa La Angostura es una cajita de sorpresas. Fuera de poseer una gastronomía soberbia, chocolates y alfajores, artesanía de calidad y lindos paseos, tiene una característicalaguna-escondida.jpg notable: ha preservado la naturaleza en medio de los desarrollos inmobiliarios, de tal manera que las casas, hoteles y restaurantes están inmersos en medio del bosque. Uno se ve rodeado de vegetación autóctona, en la cual predominan los gigantescos coihues patagónicos, radales, arrayanes y cipreses. Tal vez la flora nativa sea menos variada que la chilena en la misma latitud, donde no vi boldos, maquis, tineos, ulmos, olivillos, mañíos, canelos, raulíes, tepas, robles y los coloridos notros en esta época. Quizás los hubo, o los hay cerca, en los montes, eso no lo sé, al menos no abundan donde uno se puede pasear. Y además se vio alterada por la introducción hace unos 100 años del pino de Oregón, con fines de explotación, y que se sobrepuso de manera invasora a la otra autóctona, evidenciando una política sin mucho control sobre esa especie. Hoy vemos esa consecuencia en cada paseo que se hace fuera del radio poblado, con renovales de oregón por todas partes. Sólo perduran los arrayanes, que en el extremo de la península de Quetrihué adquieren características súper desarrolladas en un bosque donde predominan sin contrapeso, atracción única en la zona, y los coihues patagónicos, altos y fornidos.

Una experiencia un tanto incómoda se tiene al ir a llenar el estanque de combustible del auto. La tarifa por litro es 80 % más elevada para los vehículos con patente extranjera, fruto de una ley promovida por la Sra. Cristina de Kirschner cuando era senadora. Me imagino que estaba orientada hacia la desmotivación de inescrupulosos transportistas chilenos que viajaban a la Argentina en latitudes más australes, donde el contacto entre los dos países es casi obligado al no tener nuestro territorio vías de comunicación expeditas con las áreas más centrales, para traer y revender el producto a mayor precio. Es decir que una franquicia que el Gobierno argentino otorga a sus habitantes de zonas extremas, bonificación del combustible, era abusivamente empleada por los vecinos más allá de la frontera para convertirla en pingüe negocio. Típico de chilenitos, tal como denuncia sistemáticamente Fernando Villegas, que aprovechan cada instancia para medrar, aunque sea a costillas de otros y fuera de la correcta administración de la civilizada convivencia. La respuesta a eso: sobretasa que perjudicó a todos. Claro que se podría decir que habría otras formas de tratar el caso, sin discriminar a los correctos turistas que visitan la región quienes, como yo, nos sentimos injustamente discriminados. Hay, a mi juicio, otras formas más ecuánimes de controlar el contrabando de combustible. Y, cosa curiosa, no todas las bencineras la aplican. Un dato: en la YPF sobre la Av. Siete Lagos, saliendo hacia Chile, frente al buen supermercado Todo, no cobran diferenciado.

Fuera de eso, todo fue muy grato. Lejos de teléfonos y celulares inoportunos, cerca de la naturaleza y el aire puro, caminatas por el bosque, paseos y paisajes de gran belleza. tiuque.jpgContacto con la fauna autóctona que no rehuye al ser humano, como esos tiuques que comen desde la mano en los balcones o aquella pareja de caiquenes que se pasean por los prados del hotel junto con sus cinco polluelos y luego nadan hasta su nidal bajo la atenta observación de todos los presentes. Armonía y equilibrio entre el hombre y las demás criaturas. Una muestra de civilización y respeto.

Me impresionaron dos cosas en particular. Una, la gran cantidad de perros que hay en La Angostura. Y suelen ser de los de gran tamaño. Te saludan y piden alimento, parece que su dieta se refuerza con la generosidad de los numerosos turistas. Incluso en el Hotel hay algunos que se han afincado allí y te acompañan en las caminatas matinales. Uno enfelipe.jpg particular, llamado Felipe, es especialista en recoger trozos de madera que le arrojan al lago y te pide hacerlo ruidosamente, mostrando uno apropiado para él, ladrando insistentemente hasta que accedes. Luego va, nada y lo trae a tus pies recomenzando el juego. Era incansable.

Otro aspecto notable es la limpieza del pueblo, no se ve rayados en muros ni señalizaciones, tampoco se observa acúmulos de basuras en calles ni esquinas, sólo grandes contenedores de madera con tapa para echar los desperdicios. Las aguas del puerto se ven limpias y cristalinas, a pesar de las embarcaciones que circulan en cantidad. Se proyecta un ambiente de respeto urbano, con todos los faroles en buen estado, numerosas bancas de madera en las veredas para sentarse a tomar un helado o, simplemente, descansar. Gente muy amable, servicial, educada. Conversadora, entretenida, se interesan en saber de dónde vienes y por qué estás en La Angostura.

Un punto aparte es la excelencia gastronómica. En tan reducido lugar hay 6 restaurantes casa-de-te.jpggourmet con carta de autor. Notable. Muchos restaurantes y parrillas para todos los gustos y presupuestos, y varios lugares excelentes para tomar té de categoría, con variedades exóticas y elaboradas. Bares de infusiones equivalentes a los “Tea Gardens” europeos. Fuimos al del Hotel Correntoso, lujoso establecimiento ubicado a la desembocadura de este río donde la hora del té es una especialidad digna de ser degustada. Un ventanal abierto a la inmensidad del horizonte nevado que enmarca al lago acompañó el atardecer con románticos tonos que perdurarán en nuestra memoria.

Queda flotando en el aire la invitación a volver en alguna otra ocasión. Vale la pena. Gran estadía a bajo costo, un “great value” como dirían los norteamericanos.

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Una respuesta a “Vacaciones con aire diferente: Bahía Manzano en Villa La Angostura.

  1. Yo también tuve la oportunidad de visitar esos lugares debido a un intercambio con una de mis propiedades de tiempo compartido y al igual que tú, tuve una experiencia muy grata. Quiero volver el próximo año pero con mis padres, estoy segura de que las encantará

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