“Chespirito”.

260×165_chespirito_b.jpg

¡Qué personaje ha sido este! Llenó y sigue llenando horas y horas de entretención sana en la TV, discos y ahora videos. Los tipos humanos creados por Roberto Gómez Bolaños ya se ganaron un lugar en la historia de la entretención infantil, y por qué no reconocerlo, también de los no tan jóvenes, ya que nosotros mismos gozábamos con las aventuras del “Chapulín Colorado”, “Los caquitos” y el inefable “Doctor Chapatín”. Humor simple, limpio, directo, blanco, jamás grotesco, absurdo, ingenioso, aunque iterativo, siempre hilarante. Las historias y modismos de los personajes de Chespirito fueron creando escuela. Giros del lenguaje televisivo, propios del México originario de las historias, fueron incorporados paulatinamente por los chilenos a su vocabulario informal; expresiones cotidianas en las aventuras de los héroes de la pantalla pasaron a ser léxico habitual en nuestro hablar: “chanfle”, “y ahora…¿quién podrá defendernos?”, “no contaban con mi astucia”, “abusan de mi nobleza”, “…es que me da cosa”, y otras semejantes. El poder de penetración que tuvieron estos programas fue enorme. Y siempre hubo un fondo educativo u optimista en el mensaje final. Nadie pudo quedar indiferente al encanto de todos los actores y sus características tan marcadas, tan identificatorias con los personajes, tan originales.

Pero es, sin lugar a dudas, el espacio de “El Chavo del 8” el que lo catapultó hacia la fama definitiva. Esta barriada tan típica de Ciudad de México, con personajes estereotipados que representaron caracteres infaltables en todo conventillo, llenaron los hogares por años. Hasta hoy todos reimos con las desventuras de Don Ramón, aquel desvergonzado cesante que saca partido de cada posibilidad de hacer dinero con poco esfuerzo, fustigado sin pausa por Doña Florinda, la arribista vecina que debe convivir con la “chusma”muy a su pesar, pero que se derrite con el Profesor Jirafales, alguien a su altura. La “bruja del 91”, solterona romántica que ve en Don Ramón un prícipe azul inexistente, y el Señor Barriga, propietario del cité, que sufre las agresiones “involuntarias” de los niños, especialmente del Chavo, en su afán de cobrar las rentas. El mismo Chespirito, en su rol del Chavo, toca el alma del público con sus salidas inocentes de niño pobre y huérfano que sueña con “una torta de jamón”, vive dentro de un tonel abandonado y se entusiasma con las posibilidades de participar en los juegos de Quico, niño mimado de Doña Florinda, con recursos, pero de una notoria estrechez mental, lo cual lleva a situaciones muy hilarantes en el afán de imponer sus egoístas posiciones. La Chilindrina, hija inteligente de Don Ramón, pero de una torpeza superlativa, sólo superada por el Chavo, se ríe de forma muy cómica cada vez que mete la pata. Las aventuras del Chavo y sus vecinos quedarán para siempre en nuestro recuerdos y se vuelven a ver con mucho agrado.

Roberto Gómez Bolaños nació en Ciudad de México el 21 de Febrero de 1929 y estuvo ligado desde pequeño al mundo artístico. Su padre fue pintor y retratrista cotizado a comienzos del siglo XX. Estudió ingeniería, pero nunca ejerció. Sus inquietudes literariasl lo llevaron pronto a escribir guiones para teatro, radio y después TV. El director de cine, Agustín Delgado, le puso el mote de “Chespirito” como deformación de Sheakespirito, ya que consideró que Gómez era un pequeño genio.

En 1970, ya como actor, su programa de TV “Chespirito”, donde aparecían las secciones del Chapulín Colorado y del Chavo del 8, logró tanto éxito que empezaron a aparecer por separado en horarios estelares exclusivos. En 1973 los programas ya se trasmitían en América Latina. Por 25 años ininterrumpidos los programas se emitieron a todos los hogares mexicanos, después a latinoamérica y España. En 1978 Chespirito produjo la película “El Chanfle”, rompiendo todos los récords de taquilla. Entre sus obras de teatro, la comedia “11 y 12”, estuvo siete años en cartelera.

Entre los hitos de actuaciones en vivo, El Show de Chespirito llenó dos veces el gran estadio Nacional chileno, con capacidad para 65.000 espectadores, en 1977. En Buenos Aires, repletó el Luna Park durante 14 días seguidos. En 1983 fue el turno del Madison Square Garden en New York, con dos llenos completos.

En 2003 su libro de poemas “Poemas y un poco más” ha recibido favorables comentarios y una acogida calurosa.

El año 2000 recibió un homenaje muy merecido a su trayectoria, juntándose en este acto con todos los actores vivos que lo hubieran acompañado durante los últimos 20 años. Fue reconocido como el mejor cómico blanco.

Para los que no lo saben, Ramón Valdés, Don Ramón, es hermano de Germán Valdés,  uno de los más grandes comediantes mexicanos de todos los tiempos, conocido como Tin Tan en la época de los 50. También de Manuel “Loco” Valdés, comediante y padre de Cristián Castro.

En este nuevo aniversario, salud amigo Roberto de parte de un admirador a quién hiciste reír junto a sus hijos. Tus personajes te sobrevivirán para siempre.

Anuncios

2 Respuestas a ““Chespirito”.

  1. Indiscutiblemente ,lo mejor en programa infantil ..deja el corazón alegre,pero siempre con una reflexión,todo cuanto se puede decir de este gran comediante, esta dicho por usted,por lo demas completísisimo..gracias a los canales retro….sigo disfrutando de las aventuras del chapulín colorado,el chavo del ocho,y la vecindad…ahora junto a mis nietos ,agrego que observo sus ojitos despues de ver los programas ,y realmente son de alegría ,no de constante tensión, que pasa generalmente …con los programas infantiles actuales, prima el abuso de autoridad aplicado con violencia. ..Exelentes sus artículos “cicalmo”..nos da la oportunidad de culturizarnos a travez de sus escritos,y conocer mejor a estos grandes personajes,como tambien…. la historia de esos viajes realizados por usted,que gentilmente comparte con nosotros …una fiel seguidora de su pagina.

  2. Vi anoche una entrevista a Roberto y Florinda. Me impresionó lo que dijo Chespirito cuando le preguntaron cuál era la mayor satisfacción de su vida, su logro más significativo. Más que sus personajes, sus libros y obras de teatro dijo que fue EL HABER DEJADO EL CIGARRILLO. Fumador empedernido lo dejó de un día para otro. Ese ha sido su mayor orgullo, por eso lo felicito y envío un reconocimiento especial. Se puede, de veras que se puede.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s