¿Quién no se ha despertado alguna noche con un buen remezón? Al menos en este país, donde se nos mueve el piso frecuentemente y a todo nivel. Si no, que lo digan en La Moneda. Pero no quiero referirme a estos movimientos de suelo, sino a los reales, a aquéllos que causar pánico, a los que hacen arrancar a la gente. (más…)